Principios Educativos

Impartimos los mismos contenidos desde Infantil hasta Bachillerato variando, obviamente, el grado de dificultad, los objetivos y el modo cada vez más reflexivo, intuitivo y crítico del aprendizaje. De esta forma se aprovecha mejor la capacidad del alumno.


Apostamos por una metodología que facilite al alumnado la enseñanza al aire libre, en contacto directo con su entorno escolar urbano y rural, lo que favorecerá su salud y la observación directa de lo que después teóricamente deberá asimilar.

Todos  los profesores y  alumnos de Colegio deben conocer y practicar el lema del Colegio: "Honor, Gloria y amor a la Patria".

Evaluación formativa: dependiendo de los resultados de los alumnos, el profesorado variará la metodología empleada para que se asimilen mejor los conceptos. Además, la evaluación se hará por objetivos y no de forma global para evitar el engaño de valoraciones generalizadas que esconden fallos específicos en determinadas cuestiones.

Nuestras normas de convivencia potencian valores positivos como sinceridad, laboriosidad, puntualidad, limpieza, altruismo y respeto al prójimo, entre otros, más que constituir un catálogo de faltas y sanciones. Para ello se desarrollarán campañas para potenciar estos valores así como una hora semanal en todos los cursos de un taller de convivencia.

Un valor moral de gran trascendencia en la formación del joven es el de la solidaridad. Lo potenciaremos a través de campañas de bolsas de alimento para las familias necesitadas de Sevilla, ayuda al Tercer Mundo, cuidado de la naturaleza, respecto y ayuda a los mayores, etc., sin olvidar el estudio crítico de la causa de las lacras de todo tipo que afectan a nuestro mundo, haciendo especial hincapié en las que afectan a nuestro entorno.

Potenciamos entre nuestros alumnos el conocimiento del Arte y de la Música, participando activamente en campañas de protección del Patrimonio natural y artístico de nuestro entorno.

El Colegio dará al deporte el tiempo que necesita y potenciará las actividades competitivas extraescolares, en las que pueden y debe participar todo el alumnado, siempre controlando y corrigiendo impulsos apasionados.

Nuestras enseñanzas no pueden, ni deben pretender igualar a todos los alumnos. Es fundamental, por ello, descubrir aquellas habilidades en las que el alumno se realiza con total satisfacción, valorándolas y potenciándolas. Podemos ahogar el futuro de un magnífico pintor, tecnólogo o mecánico si sólo nos merece recompensa el esfuerzo en las disciplinas comunes.

El carácter confesional de nuestro Colegio nos impone prestar una gran atención a la formación religiosa de nuestro alumnado. De todas formas, esa confesionalidad no debe ser impedimento para que, a partir de la adolescencia, se deje a los jóvenes la iniciativa de tomar la última decisión ante el hecho religioso.

El Plan Plurilingue del Colegio no sólo aspira a una inmersión linguística, sino integral, adquiriendo valores y tradiciones de otras culturas. Ello no supondrá sin embargo que el alumno se desarraigue de sus raíces, todo lo contrario, les enseñaremos amar a su país pero dándole una visión global de lo que debe ser un español, ciudadano de un mundo globalizado.